dijous, 11 de març de 2010

Pràctica 4 (I): Reflexions al voltant del joc i del jugar

Es pot obligar a jugar?

10 comentaris:

  1. Casi todo en este mundo por no decir todo es relativo, así pues la respuesta a esta pregunta de ¿si se puede obligar a jugar?, depende de explicar que entendemos por juego, y si lo hacemos en sentido estricto o en sentido amplio, en sentido puro o en sentido reducido o limitado.

    El juego en sentido estricto según J. Devís se caracteriza por:
    • Estar controlado y dirigido por los participantes.
    • Sus reglas son flexibles y se acomodan a las capacidades y necesidades de sus participantes.
    • No posee tiempo ni espacio delimitado.
    • No está planificado ni tiene un currículum que cumplir.
    • No es utilitario.
    • Y se realiza por puro placer y divertimento.

    Desde esta perspectiva responderíamos negativamente a la pregunta inicial, es decir no podríamos obligar a jugar, porque si no violaríamos algunos de los preceptos arriba detallados. En cambio contestaríamos que sí se puede obligar a jugar si le confiriéramos al concepto de juego un sentido más amplio y mas allá de la definición previamente establecida. Ejemplo de ello puede ser el uso que se hace del juego en el ámbito de la docencia, al cual se le otorga un carácter eminentemente utilitario como medio facilitador para el desarrollo de objetivos y aprendizajes asociados a éste, que pueden ser de tipo ético-moral, sociocultural, físico, académico, etc.
    Según Evans en Devís (2008), estas actividades instrumentales no son propiamente juegos, sino una forma de pedagogía que recurre a ellos para motivar en determinadas tareas de aprendizaje. No obstante entiendo que en estas situaciones estaría más que justificado obligar a jugar, por todos los beneficios que conlleva. Aunque debemos tener en cuenta que desde este punto de vista se entiende el juego como algo parcial, sesgado y limitado, imaginándolo tan solo como un proceso capaz de llevar a un determinado fin. Y no olvidar que desde una interpretación pura del juego éste es valioso en sí mismo, tanto como proceso y como fin.

    ResponElimina
  2. Estoy de acuerdo con toni en la enorme relatividad de las cosas y por tanto en que el juego se puede entener en un sentido más puro y restringido o en un sentido más amplio en el que caben más interpretaciones.
    Yo prefiero quedarme con la visión más purista más esencial que, además de los argumentos del profedor Devis esta avalada por otro autores como Huizinga (1972) y Callois (1976). Si el juego es una ocupación libremente decidida en teoría no se podría obligar a que se realizace, porque se estaría atentando precisamente contra el caracter de libertad que incorpora la acción de jugar.

    Ahora bien, ¿qué significa que una acción se decide libremente?¿ qué supone ser libre?¿el hacer algo de manera obligada atenta realemente contra la libertad de decisión de la persona?
    El concepto de libertad es un problema esencial en la vida y si vamos a la esencia de la libertad puede que libertad y obligación no siempre guarden una relación antonímica.
    Savater en el libro "Ética para Amador" define la libertad como aquella condición que tiene el ser humano de elegir, por lo que uno puede ser libre de elegir no elegir.
    Aplicado al juego uno puede dejar que le obliguen a jugar y sigue actuando conforme a su libertad, porque ha decidido libremente ser obligado a jugar.

    Esto es muy común en el contexto docente del que toni hacía referencia. Algunos alumnos deben jugar porque el profesor lo indica, de alguna manera están siendo obligados a jugar, pero esa obligación parte de la libertad del alumno de dejarse llevar por esa obligación, porque de la misma manera podría haber decidido libremente no hacer caso a la obligación y no jugar. Por tanto, en opinión de Savater, que también me convencio a mí, cuando alguien juega ya sea con una moticación intrinseca como es la voluntad de hacerlo o una motivación extrínseca como podría ser la obligación, está siendo libre, porque como ser humano ha tenido la opción de elegir por sí mismo que quiere hacer o bien de que elijan por él.

    ResponElimina
  3. Hola a tots!
    Bé, com diu Toni, si ens fixem en les característiques pures del joc segons autors com Devís, la resposta a la pregunta seria no, és a dir, que el obligar a jugar no formaria part de la esència del joc.
    D'altra banda, crec que per a què un joc es duga a terme és necessari un mínim d'organització i que cal marcar unes certes pautes i normes per part d'algú extern al propi joc per a què tots els que hi participen puguen gaudir d'ell.
    En referència a l'anterior, podríem dir que en esència no es pot obligar a jugar, però que si volem utilitzar el joc com a un mitjà per a complir els nostres objectius, siguen educatius o no, podem obligar a jugar i deguem obligar a jugar.
    Moltes vegades quan un animador o docent proposa un joc, no tots els xiquets o practicants estan predisposats a jugar ni tenen massa confiança en que van a divertir-se amb eixe joc. Passats uns minuts i quan comencen a jugar, eixos practicants que no estaven massa d'acord amb el joc comencen a gaudir d'ell i una vegada s'acaba, inclús volen jugar més o simplement s'ho han passat bé. Amb açò vull dir que si en un principi no els haverem obligat a jugar no hagueren disfrutat amb el joc i nosaltres com a responsables de la tasca no haguerem complit els nostres objectius, com hagueren pogut ser la diversió i socialització dels practicants.
    Per tant, cal dir que no sols podem obligar a jugar, si no que amb la nostra formació que ens proporciona la capacitat de garantir la qualitat dels jocs i de seleccionar els jocs més adequats per cada context, hem d'bligar a jugar.

    ResponElimina
  4. Como anteriormente ya se ha mencionado una de las características del juego es que se realiza por puro placer y divertimento. Nadie debe ser obligado a jugar.

    Es una situación desde mi punto de vista compleja en algunos casos ya que no se debe obligar a nadie a participar en un juego. Sin embargo si se da el caso y en nuestra clase existen alumnos que no desean participar en los mismos se puede influenciar de forma positiva sobre ellos con el objetivo de hacerles ver que es bueno para su desarrollo y que seguramente van a disfrutar en el mismo.

    Quizá de esta forma el alumno decida participar y podrá disfrutar de una acttividad que no tenía previsto realizar anteriormente por diferentes motivos.

    ResponElimina
  5. Desde mi punto de vista y teniendo en cuenta las características del juego como: el juego es libre, es natural, es espontaneo, etc...podriamos decir que no se puede obligar a jugar.

    Si ponemos un ejemplo, claramente vemos varios aspectos. Si nos encontramos en una clase, en la cual tenemos alumnos que no quieren jugar a los juegos que les hemos mandado que realicen, les pediariamos y obligariamos a jugar.

    si analizamos esta situación, estaríamos quitando la esencia al juego, porque como he dicho anteriormente, el juego es algo que se realiza de forma natural, libre, espontanea, que conlleva placer, diversión...

    Asi que nunca deberemos obligar a jugar, el juego es algo antaño, realizado para la diversión y el ocio.

    ResponElimina
  6. Com bé han nomenat els meus companys es pot diferenciar entre una visió del joc pura i una en sentit reduït, però nosaltres normalment utilitzem el joc en un sentit pur.

    M’agradaria comentar les diferents definicions que han realitzat aquestos autors, ja que nomenen diferents visions sobre el joc. Estos son Roger Caillois, Moreno Palos, etc. inclueixen en les seues definicions una sèrie de característiques comunes a totes les visions, de les que algunes de les més representatives son:

    • El joc es una activitat lliure: es un aconteciment voluntari, ningú està obligat a jugar.
    • Es localitza en unes limitacions espacials i en uns imperatius temporals establerts d’antemà o improvisats en el moment del joc.
    • Té un caràcter incert. Al ser una activitat creativa, espontània i original, el resultat final del joc canvia constantment, lo que motiva la presencia d’una agradable incertesa que ens captiva a tots.
    • Es una manifestació que té finalitat en si mateixa, es gratuïta, desinteressada e intranscendent. Esta característica va a ser molt important en el joc infantil ja que no possibilita ningun fracàs.
    • El joc es dessarrolla en un món a part, fictici, es com un joc narrat amb accions, allunyat de la vida quotidiana, un continu missatge simbòlic.
    • Es una activitat convencional, ja que tot joc es el resultat d’un acord social establert per els jugadors, qui dissenyen el joc i determinen el seu ordre intern, les seues limitacions i les seues regles.

    Durant la pràctica realitzada vam estar discutint les diferents qüestions entre els companys, però en aquesta van sorgir diferents respostes argumentades sobre si “es pot obligar a jugar?”.
    El meu punt de vista es que no, ja que com s’especifica a les característiques de les definicions nomenades anteriorment es una activitat lliure,voluntària on ningú està obligat a jugar, per tant no podem obligar a una persona a realitzar una activitat que ella no vuiga, on la realitzarà desagust a més de molestar a la resta de companys que en canvi sí que volen jugar lliurement. Però si que podem intentar explicar els motius del joc a eixa persona per a vore si compren que desarrollarà unes qualitats motrius, on a més s’ho passarà bé amb els companys, però si una persona així i tot no vol participar no la deguem d’obligar.

    ResponElimina
  7. Jo pense que el joc es una activitat lliure, on cadascú decideix jugar perquè li agrada, gaudeix amb el que fa, etc. i en el moment tens que obligar algú per a jugar, en eixe moment deixa de jugar, aleshores es convertirà en una participant, la qual cosa comporta, que no hi haja diversió i per tant no hi ha joc

    ResponElimina
  8. Desde mi punta de vista, no se puede o no se debería obligar jugar a nadie, aunque en muchas ocasiones si es cierto que se obliga, este es el caso por ejemplo que se da en las escuelas, el profesor propone juegos que pueden o no agradar a los alumnos y en la mayoría de los casos existe una buena participación y agrado por parte de todos, pero también existe esa minoría o ( también en ocasiones mayoría) de niños que quizás esa actividad planteada no les parezca lo suficientemente motivante ni tampoco les produzca ningún tipo de placer al realizarla. Entonces, es cuando el profesor suele obligar a que los alumnos participen en los juegos , intentándoles motivar o dándoles roles más participativos etc...

    El problema que le veo a obligar a jugar, es que quizás el niño que es obligado a jugar , no disfrute la actividad, se siga desmotivando más y comience también a desmotivar a sus compañeros, interrumpiendo el juego, haciendo trampas...

    Por lo que creo que la solución para que todos los niños participen en los juegos y disfruten libremente de ellos , es intentar realizar juegos que sean motivantes para todos y cada uno de los alumnos, intentar que todos participen por igual, que se sientan importantes y que todos por igual disfrútense, se trata de una labor difícil de conseguir por parte del docente, pero ahí está el papel que desempeñamos y nuestro deber.

    ResponElimina
  9. Sinceramente, es una cuestión algo compleja de responder, al menos para mi a la hora de planteármela.
    Para mi y de acuerdo con algunos autores como Huizinga (1972), el juego es una acción, actividad libre, voluntaria con reglas obligatorias pero aceptadas con el fin de divertirse. Pero también implica una actividad física así como el desarrollo de valores culturales, sociales, psicológicos, biológicos y fisiológicos dentro del mundo del juego, ocio y recreación. (Rivera Perejil, 2010) http://www.efdeportes.com/efd142/el-juego-en-el-area-de-educacion-fisica.htm
    De esta manera, según la visión que consideremos, se podrá responder a esta pregunta. De esta manera, desde mi punto de vista, si el juego es una actividad recreativa y libre, no podría obligar al niño a jugar. Así, también el niño puede ver el juego como obligación como sinónimo de no disfrutar de él porque es una actividad impuesta y obligada y, por tanto, no se motivaría.
    Creo que la motivación es la esencia para que un niño pueda jugar sin ser obligado y por ello, nosotros como futuros profesionales en este campo debemos tratar de buscar juegos motivantes para el grupo de niños/as o un niño/a en particular con el fin de generar aprendizaje, desarrollo motor y cognitivo, desarrollo sensorial, muscular, coordinación psicomotriz y liberación de sus “tareas obligadas” como por ejemplo, la asistencia a las clases y la realización de tareas en casa.

    ResponElimina
  10. De acuerdo a las características del juego según J.Devís y expuestas por Toni, pienso que la satisfacción que puede encontrar una persona mediante el juego es muy importante.

    Ahora bien, obligar a jugar significa que por encima de la alegría y la felicidad está el juego en sí y, creo que no es la mejor manera de conseguir objetivos.

    Mi opinión es que obligar a jugar se puede porque sin ir más lejos en nuestra carrera hemos comprobado como en muchas asignaturas donde el juego es lo primordial han pasado dos cosas: por un lado, si conseguimos que el aula esté motivada obtendremos éxito mientras, que por otro lado, nos hemos encontrado como practicamos juegos que no nos gustan pero hay que hacerlo por lo que no conseguimos el éxito deseado (poca participación, alumnos que se escaquean, etc).

    Con esto lo que quiero decir es que hay factores muy importantes como la motivación para que el juego sea exitoso.

    Por último, destacar que según Piaget la inteligencia es otro de los factores importantes en el juego ya que, es una forma de adaptación al entorno y el juego es la relación entre el entorno y el juego, es un modo de conocerlo y de aceptarlo.

    Mi conclusión es que si conseguimos factores como los mencionados (inteligencia, motivación) podemos obligar a jugar y a la vez conseguir metas interesantes.

    ResponElimina